Según mi punto de vista, San Valentín es una celebración estúpida donde las haya.
Una sarta de tonterías, en la que resaltan el consumismo y el materialismo.
¿Es necesario utilizar un día para recordar el amor que se tiene a una pareja? ¿O lo enamorado que estás?
Yo no lo creo así. Si te gusta una persona, demuéstralo día a día, gánatela con pequeños detalles inesperados, con sorpresas en un día remoto.
San Valentín es una fiesta que promueve el dinero, y como anteriormente he dicho, el consumismo. Y me parece, que esas dos palabras no tienen ninguna relación con la palabra "amor" y el significado de esta.
Que sí, es muy bonito hacer un regalo a tu pareja y hacerle ver cuanto la quieres, pero yo pregunto: ¿Por qué el 14 de febrero? ¿Por qué no el 30 de agosto, o el 2 de abril? Se debería hacer porque te apetece, o porque sientes que quieres tener un detalle bonito, pero no por una simple y mera costumbre o compromiso.
Me asombra hasta donde puede llegar la estupidez humana y su materialismo.
No, todo lo que he expuesto no viene porque no tenga con quien compartirlo. De hecho, tengo pareja, y yo los besos, las caricias, los te amos y las sorpresas no las dejo para un día concreto. Lo hago cuando me apetece, porque eso significa querer a alguien.
Querer a alguien todos y cada uno de los 365 días del año.

